martes, 5 de abril de 2016

24. Las hermanas se reunen



Las hermanas estaban reunidas en su hogar. Las ruinas de Palabakin eran un jardín de plantas y piedras encantador bajo la luz del día. En el exterior se respiraba el aroma de la vegetación, el sol calentaba los cuerpos y el empedrado y las voces resonaban entre las ruinas con armonía.
Debían tomar importantes decisiones sobre su futuro. Sus mejores combatientes habían muerto, su forma de vida se veía amenazada por sociedades más numerosas y poderosas. Si no cambiaban sus costumbres se extinguirían y pasarían a ser una anécdota en la historia.
Todas las hermanas estaban reunidas en círculos concéntricos, en los círculos más internos estaban las más ancianas cuya sabiduría debía atenderse, después estaban las más jóvenes que debían atender y formar parte del cónclave para perpetuar sus costumbres y dar un punto de vista diferente al enfoque del clan. Por último estaban las adultas cuya mayoría debía tener paciencia para escuchar la sabiduría de las ancianas, debía tener temple para atender a las voces de las más jóvenes y tras escuchar a las demás debía aportar su parte en el proceso. En el interior de los círculos estaban las lideresas, tradicionalmente tres, para escuchar las opiniones de sus hermanas y decidir de qué manera llevar a cabo la voluntad del clan.
En esta ocasión habían invitado a tres personas para que participasen y ayudasen al clan con sus decisiones. Sara y Grerl habían demostrado un verdadero interés por el bien del clan, eran aliados y bienvenidos en su hogar por sus actos de amistad. Por otro lado las hermanas habían invitado a un miembro de la baronía demostrando así su intención de paz y cooperación. La fuente de este sentimiento era el bienestar del primogénito del barón y en ese sentido el barón había enviado a la madre del susodicho que agradecida quería estrechar los lazos entre el clan y la baronía. Acompañándola el joven había acudido para presentar sus condolencias por la muerte de quien le había salvado la vida.
De forma que los cuatro invitados, sentados junto a las ancianas del clan contemplaban asombrados el despliegue del clan. Casi un centenar de miembros que hablaban, reían y se demostraban afecto y los hacían participes a ellos.
Llegado el momento las tres lideresas a las que el clan había escogido temporalmente cruzaron la línea imaginaria del centro de la reunión provocando un inmediato silencio. Una anciana que en su día había sido una hábil luchadora y aportaba la voz del combate, una joven a la que las hermanas consideraban una justa heredera de Sadivia, su coraje y sentido de la justicia inspiraba al clan a seguir un nuevo camino y por último una adulta respetada entre las hermanas por educar a las nuevas generaciones y aportar sabiduría y generosidad entre sus semejantes.
Las lideresas expusieron la situación, su mermada capacidad de defenderse, su situación de vulnerabilidad frente a sociedades que las superaban y acabarían por destruirlas u obligarlas a desaparecer y la importancia de tomar una decisión para evitar la extinción del clan.
Las ancianas tomaron la palabra, habían visto como el liderazgo del clan había ido acelerando la situación expuesta, las decisiones habían sido equivocadas. Usar la violencia o tratar de aprovecharse de otros no las sacaría del atolladero. Pero se mostraban reticentes a postrarse ante otros como anteriormente hicieron frente a las sombras, no querían convertirse en títeres de un poder mayor que las usase como herramientas.
Las jóvenes opinaron: unas proponían tratar de armarse como el reino armas y armaduras, entrenamiento marcial, tácticas, para convertirse en un oponente digno; otras deseaban aprender de las sociedades que las rodeaban y las superaban para encontrar la manera de crecer ellas mismas y hacerse un hueco en el mundo por derecho propio; por último estaban las que opinaban que al igual que habían hecho con ellas debían encontrar a grupos más débiles y someterlos a su voluntad.
Las adultas debían tomar un tiempo para dejar que calasen las opiniones del resto, pero antes de eso el clan decidió escuchar a los invitados. Uno por uno se fueron alzando y aportando lo que encontraron oportuno.
/Las hermanas: un clan de criaturas ahora afines al reino o al menos a la baronía su aspecto es el de mujeres en la mitad superior desde la cintura y enormes serpientes el resto.
La baronía: la región del reino en la que se han desarrollado la mayor parte de los acontecimientos hasta ahora, dirigido por Rajmatirub

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