Las sombras se habían repartido en grupos de entre tres y
cinco y se habían subido a los árboles para tener mejor ángulo de tiro sobre el
claro, esto les hacía vulnerables frente al grupo de Sara y Grerl que les cogía
sorprendidos y golpeaban rápido y fuerte para evitar represalias.
Cuando llevaban la mitad del recorrido rodeando el claro su
suerte se acabó, el enemigo se había dado cuenta de su táctica y había reunido
a una docena para detenerles.
Portos y el otro explorador un extraño humanoide con rasgos
gatunos con un pelaje negro al que sarcásticamente llamaban Suerte se reunieron
con Sara y Grerl, usando arcos y ballesta trataron de ralentizar el avance del
enemigo mientras se les echaba encima. No fue suficiente y solo tres enemigos
habían caído cuando les alcanzaron.
Grerl y Sara se habían subido a una formación rocosa para
estar mejor defendidos y aprovecharon su repertorio habitual: dos enemigos
cayeron de las piedras cuando el suelo bajo ellos se volvió resbaladizo, Grerl
usó su potente cola y su nueva lanza para echar de la elevación a cuantos
enemigos pudo y los dos exploradores combatieron cubriendo sus flancos lo mejor
que pudieron. Los cortes les debilitaban, todos reconocieron el efecto del veneno.
Pero conseguían disminuir su número dándoles esperanzas. Pero todo dio un
vuelco cuando el líder del grupo enemigo usó su talento para rodearlos de una
oscuridad tan impenetrable que ni la vista de Grerl conseguía atravesarla.
De repente los enemigos empezaron a gritar de sorpresa y
dolor y un instante después la oscuridad se desvaneció, Salomdiabel se acercaba
con calma hacia sus compañeros mientras invocaba las bendiciones de la
naturaleza. Había hecho surgir de la piedra filos bajo los pies de sus
enemigos, había disipado la oscuridad convocando una brillante luz que la
contrarrestase y ahora, alcanzando a sus compañeros renovaba el vigor de sus
cuerpos acelerando el proceso natural de curación.
Con sus fuerzas renovadas y la moral de sus enemigos reducida
se lanzaron al ataque, bajando de la piedra y hostigando a sus enemigos que
rompían sus filas y uno por uno empezaban a intentar huir.
Portos y Suerte se unieron para encarar al líder enemigo,
como en el grupo del claro era una serpiente con un torso y unos brazos
humanoides cubiertos de escamas. Desplegó su capuchón como una cobra y siseó
mientras hacía restallar su látigo al enfrentárse a ellos. Era
imposible obligar a sus tropas a volver al combate.
Sacando un filo curvo con su otra mano lanzó su látigo
contra Portos que interpuso un brazo para retener el arma de su enemigo. Pero
este con mayor envergadura y una fuerza y una rabia desmesuradas lanzó a Portos
por los aires.
Suerte aprovechó para hundir la hoz y el pico que usaba como
armas en el cuerpo del enemigo, un acto audaz por parte del explorador que no
superaba por mucho el metro de altura. Se arrepintió cuando el cuerpo del
serpentoide se retorció y le golpeó con la cola derribándole de forma
demoledora.
Estando el resto de los enemigos en retirada las dos mujeres se unieron al combate, Sara descargó su ballesta contra el hombro de la tremenda sombra y Salomdiabel convirtió su cuerpo en el de un tigre y se lanzó contra el último enemigo.
/ Portos explorador semielfo
/ Salomdiabel druida elfina de los bosques del norte
/ Suerte explorador "gato-humanoide"
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