Hipatia, la hechicera de combate mediana, avanzaba con mucha
cautela. Ergderbert la había colocado en el medio del grupo, donde sus dotes
para el combate resultarían mayormente inútiles, rodeada de gente más alta que
ella, con lo que su visibilidad estaba bastante reducida. Al menos tenía
preparado el pergamino para evitar que las criaturas les dejasen totalmente a
ciegas.
Avanzaban por el túnel y en cada nivel revisaban someramente
las primeras estancias y continuaban sin asegurar lo que dejaban a sus espaldas.
-
Rápido, no quiero que los otros se nos adelanten y pongan en peligro la
misión.- Ergderbert empezaba a actuar de forma extraña.
Al llegar a la sala de las columnas se dieron cuenta de su
arrogancia. Un grupo de criaturas salió de las últimas salas que habían dejado
sin registrar cortándoles la retirada. Más criaturas se ocultaban en la sala y
comenzaron a dispararles flechas. La oscuridad les envolvió e impotente Hipatia
se dio cuenta de que en la oscuridad no podía leer la fórmula mágica que liberaría
la magia del pergamino. El enemigo les superaba en número y sus compañeros
estaban demasiado atrás para acudir en su auxilio. El miedo hizo presa en
ellos...
Hacharoma no estaba agusto en ese lugar, aunque su herencia
orca le hacía adaptarse fácilmente a ese entorno podía sentir los ojos de las
sombras clavados en ellos. Habían registrado parcialmente el primer piso y tras
encontrarse con el grupo de las mercenarias les habían dejado explorar ese
nivel mientras ellos avanzaban al siguiente.
Entraron en la primera sala del siguiente nivel cuando la
melliza elfina se volvió al pasillo y antes de que pudiese alertar a los demás
la oscuridad se los tragó. Se oyeron los arcos liberando flechas y a la druida
convocando sus poderes. La luz volvió, el mellizo elfo estaba en el suelo con
tres flechas clavadas en el cuerpo pero respirando y varias criaturas se
abalanzaban sobre ellos.
Hacharoma se volvió y se encargó de que los que venían del
nivel inferior por el pasillo no entrasen en la sala. Apenas percibió la flecha
que le habían clavado en la espalda. Los dos enanos combatieron a las sombras
que habían entrado en la sala y las dos elfinas se inclinaron sobre el arquero
para tratar de salvar su vida.
El combate siempre le resultaba vigorizante, era lo que más
le hacía sentir vivo aunque el veneno estuviese debilitando sus brazos no dio
ni un respiro a sus enemigos y con un rugido de victoria hundió su hacha en el
pecho de la última sombra que trataba de sobrepasarle.
Inmediatamente Taundoil se volvió y dejando descubiertos al
resto del grupo se lanzó por el pasillo ordenándoles retirarse y abandonar al
resto de la expedición. Los mellizos estaban en el suelo abrazados sin poder
seguirle, la elfina druida no abandonaría el lugar sin Portos, Aurim no
abandonaría a unos compañeros indefensos las enseñanzas de los guardianes
escudo eran no ceder terreno, ni un palmo.
Hacharoma miró la espalda del enano, en su tiempo de
gladiador muchos trataron de huir, pero en las arenas no había donde
esconderse, solo el que combatía a muerte podía sobrevivir. Desde que era libre
había descubierto que el mundo no funcionaba de la misma forma, la
supervivencia se podía lograr de muchas otras formas, pero también había
descubierto que la vida no trataba tan solo de supervivencia. Daría a sus
compañeros la ayuda que precisaban, no entendía porque pero recordó aquellos
contrincantes que pese a combatir a muerte contra él, mostraron respeto hasta
el último aliento.
El grupo de las mercenarias les alcanzó eliminando a las
últimas sombras que quedaban en ese nivel. Los gritos y ruidos de los niveles
inferiores les indicaron que el tercer grupo estaba en apuros.
/Primer grupo Ergderbert lider humano, Brisa paladina semielfina, Portos explorador semielfo, Nivialgaan espadachina elfina, Famunides hombre santo humano e Hipatia hechicera de combate mediana.
Segundo grupo Sara, Grerl, Filanem mago elfo, Osgarket sanitario de campaña enano, Ginebra mercenaria semiorca y Esmeralda mercenaria enana.
Tercer grupo Aurim Guardiaescudo enana, Taundoil Veterano enano, Salomdiabel druida elfina, Hacharoma gladiador semiorco, Baelindel y Aunvolden mellizos arqueros elfos.
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